Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014)
Desde sus inicios, la UNESCO, ha estado comprometida con el pensamiento, la educación y la diversidad cultural, factores clave en las distintas maneras en las cuales los pueblos y naciones evolucionaron, y las necesidades y retos que hoy se plantean. Además, “Desde 1987, cuando el desarrollo sostenible recibió por primera vez el respaldo de las Naciones Unidas, la Asamblea General empezó a examinar el concepto paralelo de la educación con miras a apoyarlo”.
Con ese marco de acción y apenas un año después de la Cumbre de la Tierra conocida también como Cumbre de Rio, en la XXVII Conferencia General de la UNESCO realizada en octubre de 1993, se aprobó el Proyecto Interdisciplinario “Educar para el Futuro Sostenible”, que tuvo vigencia entre 1994 y 2001. Este proyecto tuvo como objetivo el promover una nueva mentalidad, formas de pensar y trabajar, de dar respuestas más globales y holísticas a la aceptación de la complejidad ambiental.
En el mismo año en el que se llevó a cabo la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible realizada en Johannesburgo, África del Sur (2002), la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 57/254, proclamó el período 2005-2014 como Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible (DEDS, 2005-2014). Asimismo, designó a la UNESCO organismo rector de la promoción del Decenio: “El papel de la UNESCO, en calidad de organización coordinadora del DEDS, se ajustará plenamente a sus funciones: servir de laboratorio de ideas, establecer normas, facilitar el intercambio de información, crear capacidades y promover la cooperación internacional.”
El Decenio tiene por objeto integrar los principios, valores y prácticas del desarrollo sostenible en todos los aspectos de la educación y el aprendizaje, con miras a abordar los problemas sociales, económicos, culturales y medioambientales del siglo XXI. Esta visión obliga a la interdisciplinariedad y la acción en los diversos aspectos que forman parte del desarrollo sostenible, como pueden ser: el fomento de la paz, la lucha contra el cambio climático, reducir las desigualdades entre el Norte y Sur, la lucha contra la pobreza, enfrentar la marginación de mujeres y niñas, lograr el respeto a las otras culturas y pueblos, alcanzar una visión diferente del mundo.
Para lograrlo, el DEDS organiza actividades vinculadas con: ética, cultura, ciencias, comunicación e información, y educación. Es importante asumir esta multilateralidad de las acciones que enfocan a la educación en todos los niveles de enseñanza y en todos los contextos sociales en los que ella se desenvuelve y en los cuales se debe propiciar la formación de ciudadanos responsables y promover la democracia.
